Una elefanta bebé aprendió a flotar en una piscina de 1.7 metros
Una elefanta asiática de cinco meses entró por primera vez a la parte profunda de una piscina y aprendió a flotar bajo la mirada de sus cuidadores. Linh Mai dio el paso el 15 de julio en el Zoológico Nacional del Smithsonian, en Washington.
La cría mide cerca de 1.17 metros hasta el hombro y pesa unos 374 kilogramos. Hasta esta semana solo se había aventurado en agua de aproximadamente 76 centímetros, pero esta vez entró a una zona de 1.68 metros de profundidad.
Esperó a que tres cuidadores entraran al agua
Linh Mai no se lanzó sola. Primero aguardó a que el responsable del área de elefantes y dos asistentes estuvieran dentro de la piscina. El equipo levantó suavemente su trompa para mantenerla fuera del agua y la guió hacia el extremo menos profundo.
La primera salida no acabó con la curiosidad: la elefanta volvió a sumergirse. Sus cuidadores cuentan que algunos días juega durante horas entrando y saliendo del agua hasta quedarse dormida sobre la arena.
Flotar también es una lección de seguridad
La cuidadora Amanda Bobyack explicó que los elefantes deben aprender conductas esenciales mientras crecen. Saber que puede flotar y encontrar la orilla ayudará a Linh Mai cuando explore otros recintos con piscinas junto a las elefantas Swarna y Bozie y su padre, Spike.
El episodio muestra una habilidad construida paso a paso, igual que la coordinación de la pomerania que encadenó diez saltos en menos de ocho segundos. Aquí no hubo cronómetro: el logro fue descubrir que el agua también puede sostenerla.
El video oficial del Smithsonian muestra a Linh Mai entrando a la piscina y recibiendo ayuda para llegar a la zona baja.
Fuentes: Zoológico Nacional del Smithsonian y Washingtonian para el contexto de su desarrollo.