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Un polaco pasa 2 horas y 12 minutos enterrado en nieve y rompe un récord

El polaco Damian Kasprzyk permaneció 2 horas, 12 minutos y 12 segundos con el cuerpo enterrado en nieve y obtuvo un récord Guinness. El reto se realizó en Szlachtowa, Polonia, y dejó al participante cubierto hasta el cuello mientras un equipo controlaba el tiempo.

Un polaco pasa 2 horas y 12 minutos enterrado en nieve y rompe un récord

Guinness World Records publicó la certificación el 23 de julio de 2026. El intento había ocurrido el 21 de febrero y estableció la marca masculina por el mayor tiempo en contacto corporal directo con nieve.

Solo dejó la cabeza fuera de la montaña de nieve

Kasprzyk, de 41 años, fue colocado sobre la nieve mientras varias personas lo cubrían alrededor del torso, los brazos y las piernas. Las fotografías oficiales muestran que únicamente su cabeza quedó visible durante el desafío.

La cifra exacta fue de 2 horas, 12 minutos y 12 segundos. El tiempo convierte una escena que parece una broma de invierno en una prueba de resistencia medida y certificada.

El cronómetro documentó cada minuto del reto

La siguiente imagen oficial muestra la montaña de nieve, el punto donde permaneció Kasprzyk y el cronómetro instalado junto al intento.

Damian Kasprzyk enterrado en una montaña de nieve junto a un cronómetro
Damian Kasprzyk durante el intento en Szlachtowa, Polonia. Guinness World Records.

Ya había soportado más de cinco horas entre hielo

Este no fue su primer desafío con temperaturas extremas. Kasprzyk también posee una marca masculina de contacto corporal completo con hielo, con 5 horas, 1 minuto y 33 segundos.

Para la prueba con nieve se preparó con Valerjan Romanovski, otro plusmarquista polaco especializado en resistencia al frío. Kasprzyk explicó a Guinness que era la primera vez que intentaba esta modalidad específica.

Hubo vigilancia médica durante toda la prueba

El participante insistió en que estos retos no deben improvisarse. Personal médico de AMBIELANS estuvo presente para vigilarlo y la preparación se hizo de forma progresiva, a partir de natación invernal y baños de hielo.

La rareza no está solo en aguantar el frío: Kasprzyk aceptó quedar inmovilizado bajo una montaña de nieve durante más de dos horas, con un cronómetro oficial y observadores alrededor, para medir hasta dónde podía llevar su resistencia.

Fuentes