Un pez sin rostro y una esponja carnívora aparecieron en una expedición abisal de NOAA
En las profundidades de las Islas Cook, una expedición de NOAA dejó dos escenas que parecen sacadas de una película fantástica: un pez conocido como “sin rostro” y una esponja carnívora con largos filamentos para capturar pequeñas presas.
Los encuentros ocurrieron durante la expedición 2026 de exploración con vehículos operados a distancia, realizada entre el 19 de julio y el 13 de agosto. La misión utilizó el buque Okeanos Explorer para observar fondos marinos que, en numerosos sectores, superan los 2.500 metros de profundidad.
El pez que parece no tener cara
Durante la inmersión 06, el equipo registró un pez abisal de la familia Ophidiidae. NOAA explica que estos animales son conocidos por su cabeza redondeada y porque los ojos y la boca quedan poco visibles. En el video de esa jornada, el ejemplar tampoco giró lo suficiente hacia la cámara como para mostrar esos rasgos.
El apodo resulta llamativo, pero no significa que el animal carezca literalmente de ojos o boca. Su anatomía y la poca luz del fondo hacen que la cara parezca lisa cuando se observa desde determinados ángulos.
Una esponja que no espera comida: la atrapa
La segunda rareza apareció durante la inmersión 09. A diferencia de muchas esponjas que filtran partículas suspendidas en el agua, las esponjas carnívoras capturan pequeños animales —como crustáceos— con estructuras alargadas que funcionan como una trampa.

La fotografía muestra un organismo translúcido, erguido sobre el fondo y rodeado de nódulos y sedimentos. Su aspecto delicado contrasta con su forma de alimentación: en lugar de quedarse únicamente con partículas microscópicas, puede retener presas diminutas de la columna de agua.
Qué buscaba NOAA en las Islas Cook
La campaña tuvo como objetivo cartografiar y caracterizar hábitats profundos, comunidades de corales y esponjas, campos de nódulos polimetálicos y otros recursos del fondo marino. Los vehículos Deep Discoverer y Seirios permitieron transmitir imágenes desde lugares que una persona no podría visitar directamente.
Además de estas dos criaturas, los investigadores observaron pepinos de mar, corales, estrellas, medusas y otros organismos adaptados a presiones extremas y a la oscuridad. Cada registro aporta información para comprender ecosistemas que siguen siendo poco conocidos. En nuestra sección también hemos contado la inesperada visita de dos capibaras a una asamblea de Brasil.
La combinación es difícil de superar: un pez cuya cara se esconde de la cámara y una esponja que caza. Esta vez, la naturaleza abisal se encargó de que la descripción más extraña fuera también la más precisa. Otra historia singular fue la de Yan Yanjia y sus 33 aros boca abajo.
Fuentes: NOAA, inmersión 06, NOAA, inmersión 09 y expedición EX2605.