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Punch recibe 2,500 tarjetas por su primer cumpleaños en Japón

Punch, un macaco japonés que quedó huérfano poco después de nacer, llegó a su primer cumpleaños acompañado por unos 2,500 mensajes y tarjetas enviados desde Japón y otros países. El pequeño primate se volvió conocido después de que el zoológico difundiera imágenes suyas abrazado a un peluche de orangután mientras aprendía a convivir con otros monos.

Punch recibe 2,500 tarjetas por su primer cumpleaños en Japón

De la crianza asistida a una fama inesperada

Punch nació en el verano de 2025 en el Jardín Zoológico y Botánico de Ichikawa, al este de Tokio. Su madre lo rechazó tras el parto y los cuidadores asumieron su alimentación y desarrollo durante sus primeros meses.

El equipo le dio un peluche de orangután para ayudarlo a practicar el agarre que las crías de macaco necesitan para sujetarse a sus madres. El juguete terminó convirtiéndose en su principal objeto de consuelo.

El reto de convivir con otros macacos

En enero, cuando tenía unos seis meses, Punch fue trasladado al recinto donde viven cerca de 50 macacos. Al principio, cuando otros animales lo apartaban, regresaba al peluche. Esa conducta llamó la atención cuando el zoológico compartió imágenes en redes sociales durante febrero.

La historia atrajo a decenas de miles de visitantes, incluidos turistas extranjeros. También generó mensajes de apoyo de personas que siguieron su adaptación a la manada.

Un cumpleaños seguido desde varios países

Antes de que cumpliera un año el domingo 26 de julio, las paredes de una exhibición especial quedaron cubiertas con unas 2,500 tarjetas. El zoológico también preparó videos sobre sus primeros meses y convocó a sus seguidores a usar la etiqueta #HappyBirthdayPunch.

Recreación editorial de una exhibición cubierta con tarjetas de cumpleaños para Punch
Recreación editorial del volumen de tarjetas recibidas por Punch. Imagen generada con IA por Stereo Beso; no es una fotografía documental de la exhibición.

La publicación oficial del zoológico muestra la actividad previa al cumpleaños y reta a los visitantes a encontrar a Punch entre los demás macacos:

Ya no depende del peluche

Los cuidadores informaron que Punch ya se mezcla y juega con los otros macacos. El peluche dejó de ser su compañía constante, una señal de que logró integrarse a su grupo.

La atención que recibió nació de una imagen simpática, pero su evolución cuenta algo más concreto: una cría criada por humanos consiguió desarrollar habilidades básicas y adaptarse a una comunidad de su propia especie.

Fuentes: Associated Press, Jardín Zoológico y Botánico de Ichikawa y Ciudad de Ichikawa.