El misterioso orbe dorado del fondo del mar resultó ser parte de una anémona gigante
El orbe dorado que desconcertó durante dos años y medio a los investigadores del océano resultó ser parte de la base de una anémona marina gigante. NOAA Ocean Exploration anunció el 22 de abril de 2026 la identificación de la pieza, encontrada en 2023 durante una inmersión a unos 3.250 metros de profundidad en el golfo de Alaska.
La esfera lisa, de color dorado y de poco más de 10 centímetros de diámetro, estaba adherida a una roca. Su aspecto provocó varias hipótesis: podía ser una esponja muerta, un coral o incluso una cápsula de huevos. El vehículo operado a distancia Deep Discoverer la recogió con un muestreador de succión para que especialistas pudieran estudiarla.
La pista estaba escondida en la base

Los científicos determinaron que el objeto era un remanente de las células que formaban la base de una anémona gigante de aguas profundas, Relicanthus daphneae. Esa parte del animal se fija al sustrato rocoso; en este caso, la estructura quedó separada y conservó su forma compacta y brillante.
La identificación cambió la pregunta inicial. Ya no se trataba de decidir si era un objeto extraño o una especie desconocida, sino de comprender cómo una parte de un organismo puede permanecer aislada y seguir pareciendo una esfera completa. El hallazgo también muestra por qué las muestras profundas necesitan análisis posteriores y no solo observación en vivo.
Primero fue una sorpresa a 3.250 metros

La primera fotografía documenta el momento en que el orbe apareció en su entorno natural. Estaba sobre una formación rocosa, rodeado por otros organismos del fondo y bajo la iluminación del robot. A esa profundidad, los focos del vehículo son la única luz de la escena y cada muestra debe extraerse con herramientas que puedan manipularla sin destruirla.
El museo recibió una pieza que parecía imposible de clasificar
Después de la recolección, el espécimen fue incorporado a la colección de zoología de invertebrados del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian. La investigación permitió relacionarlo con una anémona que puede alcanzar grandes tamaños, aunque la pieza aislada no conserva la forma completa del animal.
El caso es raro por la combinación de profundidad, apariencia y demora en la respuesta: una estructura biológica brillante permaneció sin identidad clara desde la expedición de 2023 hasta el anuncio de 2026. Lo que parecía una esfera independiente era, en realidad, una parte desprendida de un organismo que vive en un ambiente sin luz solar.
Imágenes y fuentes de la identificación
La explicación oficial de NOAA Ocean Exploration reconstruye el hallazgo y la identificación de Relicanthus daphneae. Las fichas de la observación en el fondo y la muestra recuperada ofrecen las fotografías originales y el crédito correspondiente. NOAA indica que su material puede distribuirse salvo restricción expresa, manteniendo metadata y atribución.
La historia forma parte de Raro pero Cierto; la agenda de próximos eventos reúne la programación de la emisora.